
El autor francés Jean-Christopher Rufin, en un libro titulado El Imperio y los Nuevos Bárbaros, propuso una metáfora para describir el humor cambiante de las sociedades ricas y las subsociedades que enfrentan la globalización de las amenazas, con el objetivo de describir la nueva percepción de las relaciones norte-sur. El autor sugiere que de manera similar a aquella en que los romanos erigieron muros para separarse de los bárbaros en los confines del imperio, los poderes actuales están ocupados marcando una línea infranqueable entre el mundo integrado por el mercado, y el resto.
En un mundo dividido, la forma como el norte percibe al sur está destinada a cambiar. En los días de Truman, los del sur eran considerados pobres llenos de potencial, eran "jóvenes" y naciones "emergentes", actualmente está percepción va perdiendo su validez, ya que grandes partes de los países del sur son países recientemente industrializados que se convierten en jugadores del mercado mundial y crean gran preocupación a las élites económicas mundiales.
La amenaza que sienten las grandes élites se debe por el modelo cambiante en la transnacionalización de la producción, ya que en los últimos veinte años ha llegado a ser imperativo ubicar las industrias en aquellas regiones (países del sur) que ofrecen las condiciones más favorables para tener una alta competitividad, debido a que el capital productivo ha perdido su arraigo migrando a través de continentes y océanos.
Por lo tanto, la Perspectiva Fortaleza de las élites mundiales es evitar que estas economías del "sur" sigan creciendo, siendo la seguridad un asunto prioritario hasta el punto de ignorar los reclamos de justicia proclamados por las partes pobres del mundo.
En un mundo dividido, la forma como el norte percibe al sur está destinada a cambiar. En los días de Truman, los del sur eran considerados pobres llenos de potencial, eran "jóvenes" y naciones "emergentes", actualmente está percepción va perdiendo su validez, ya que grandes partes de los países del sur son países recientemente industrializados que se convierten en jugadores del mercado mundial y crean gran preocupación a las élites económicas mundiales.
La amenaza que sienten las grandes élites se debe por el modelo cambiante en la transnacionalización de la producción, ya que en los últimos veinte años ha llegado a ser imperativo ubicar las industrias en aquellas regiones (países del sur) que ofrecen las condiciones más favorables para tener una alta competitividad, debido a que el capital productivo ha perdido su arraigo migrando a través de continentes y océanos.
Por lo tanto, la Perspectiva Fortaleza de las élites mundiales es evitar que estas economías del "sur" sigan creciendo, siendo la seguridad un asunto prioritario hasta el punto de ignorar los reclamos de justicia proclamados por las partes pobres del mundo.

Claramente se ve que el artículo es escrito desde la perspectiva de las élites mundiales, ya que nombran como amenaza a que los países en vías de desarrollo vayan creciendo económicamente. Pero ya basta de eso, es hora de salir de ese manto de opresión de las grandes potencias y enfrentar todos los países en vías de desarrollo a las grandes potencias poniendo el pecho a las balas; o de lo contrario seguiremos siendo oprimidos.
ResponderEliminarGeorge!!! Estoy de acuerdo con tu comentario, ya que es hora que los países en vías de desarrollo nos rebelemos y demostremos a los ya desarrollados que no somos incompetentes y que si nos organizamos de una manera coherente en cuanto a lo económico, político y social podríamos surgir mucho mas que ellos!! Un claro ejemplo de esto es nuestro país Ecuador, el cual es rico en flora y fauna y si tuviéramos el control correcto estoy segura que fuera uno de las mejores potencias!! Por eso creo que si nos uniríamos todos los países del Tercer Mundo podríamos lograra una fuerza y así demostrar que juntos podemos hacer el cambio.
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